18/9/12

MICROCRÍTICA: continental drifters

"Better Day" (Razor & Tie, 2001)
Desde Nueva Orleans, la banda integrada por ex componentes de R.E.M., Bangles y Dream Syndicate reincide con su amplio abanico del estilo americana. Sorpresas souleras con metales, lánguidos valses con acordeón, tex mex anglo con Farfisa a lo Sir Douglas Quintet, psicodelia y armonías pop se entremezclan en el tercer álbum del que algunos denominan como "el supergrupo del folk-rock alternativo". (398 caracteres)

17/9/12

MICROCRÍTICA: nas

"Illmatic" (Columbia, 1994)
Nas es un tipo con suerte: es hijo del trompetista de jazz Olu Dara (colaborador de Kip Hanrahan y Jamaaladeen Tacuma), y conoce a productores como DJ Premier, Pete Rock, Q Tip, The Large Professor y MC Serch. Su primer trabajo oscila entre las ayuditas de papá y las austeras atmósferas jazzísticas, obsesivas o plácidas según la personalidad de cada productor. (362 caracteres)

16/9/12

b.b.king, mejor solo que mal acompañado

Es uno de los legendarios supervivientes del blues, y a pesar de su avanzada edad no deja de actuar por los escenarios de todo el mundo. Hoy hace 87 años, el 16 de septiembre de 1925, nacía en una pequeña cabaña en una plantación de algodón de Berclair (Mississippi) Riley B. King, más conocido como B.B. King. Para celebrarlo, recordamos la crítica de uno de sus discos más curiosos, el que lo juntó (no siempre con buenos resultados) con colaboradores de todo pelaje, Deuces Wild (MCA, 1997).

A estas alturas de la película, a B.B.King le queda poco por demostrar: nadie discute su corona de "rey del blues", y se ha convertido en un personaje entrañable y mimado por crítica y público. En su incansable intento por dejar claro que "quien tuvo, retuvo", y tal vez para dar a conocer su legado a las nuevas generaciones, se enmarca Deuces Wild, posiblemente su disco más comercial, a tenor de la campaña publicitaria que ha desencadenado.

La idea es sencilla: reunirse con artistas de diversos estilos, del funk al country, del pop al rap, para reconstruir algunas de las canciones más conocidas de su repertorio. En este conglomerado de estrellas, algunas solo merecen un aprobado justo: la sobrevalorada Tracy Chapman, empequeñecida por el vozarrón de King en The Thrill Is Gone; el ubicuo Eric Clapton, a quien delata su voz insultantemente blanca y británica en Rock Me Baby; la impersonal Dionne Warwick en Hummingbird; o el quemado Joe Cocker en Dangerous Mood.

Otros invitados rozan el notable, como Mick Hucknall (Simply Red) en ese baladón Please Send Me Someone To Love; la siempre brillante Bonnie Raitt en el soulero Baby I Love You; el pianista Jools Holland en el vibrante Pauly's Birthday Boogie; el normalmente insulso Paul Carrack logra salvar esa joya soulera de Sam Cooke Bring It Home To Me; los Rolling Stones devuelven su expolio a la música negra en Paying The Cost To Be The Boss; el histriónico Zucchero imita la voz del maestro en el elegante Let The Good Times Roll; el parlanchín Heavy D une rap y blues en Keep It Coming; y las estrellas del country Marty Stuart (en el trepidante Confessin' The Blues) y Willie Nelson (en Night Life).

Para el final, las matrículas de honor: Van Morrison recrea su If You Love Me de forma magistral (pese a esa sección de cuerdas); D'Angelo llena de sensualidad Ain't Nobody Home, con su voz entre lo arenoso y el falsete; y Dr. John lleva su tratamiento funky a There Must Be A Better World Somewhere.

Sin llegar a la calidad de su Blues Summit (1993), donde se reunió con figuras contemporáneas del género, King ha dado un paso más para ascender al olimpo de los dioses del blues.         

15/9/12

MICROCRÍTICA: kam

"Made In America" (EastWest, 1995)
El funk como base para su verborrea (ese That's My Nigga sobre lo más parecido al Freddy's Dead de Curtis Mayfield), coros femeninos (Pull Ya Hoe Card), bassline profundo (Trust Nobody), estribillos pop (Way'a Life) y voces amigas (MC Ren en Down Fa Mine y Warren G en Keep Tha Peace) conforman el segundo álbum de Craig A. Miller, alias Kam. A medio camino entre Ice Cube y el citado G. (387 caracteres)

14/9/12

MICROCRÍTICA: kris kristofferson

"Kristofferson" (Monument-Legacy, 2001)
El debut de 1970 de Kristofferson, remasterizado, con cuatro temas inéditos y nuevos textos interiores. Un álbum crucial en la definición del llamado outlaw country, más cerca del folk de cantautor que del country de Nashville. Junto a canciones sarcásticas y narraciones crudas al estilo Cash, incluye éxitos como For The Good Times, Help Me Make It Through The Night y, sobre todo, Me And Bobby McGee. (403 caracteres)