6/1/13

Earl Scruggs: el banjo tenía un nombre

Tal día como hoy, el 6 de enero de 1924, nacía en Carolina del Norte Earl Scruggs, el músico que revolucionó la forma de tocar el banjo. Desgraciadamente, nos dejó en marzo de 2012, pero aquí le recordamos con "Earl Scruggs And Friends" (MCA Nashville, 2001), un álbum donde se rodeó de algunos de sus más fervientes admiradores.

Earl Scruggs es al banjo de cinco cuerdas lo que Paganini fue al violín. Su estilo de tocar con el pulgar y dos dedos de su mano derecha, único y sincopado, conocido como Scruggs style picking, es el más utilizado por los intérpretes de banjo de todo el mundo.

A Scruggs se le debe el mérito de convertir el banjo en un instrumento líder, primero como miembro del grupo de Bill Monroe, después con The Foggy Mountain Boys junto a Lester Flatt. Tras más de veinte años, en 1969 Scruggs y Flatt se separaron, y Earl creó The Earl Scruggs Review con sus tres hijos.

A lo largo de sus cincuenta años de carrera, Scruggs siempre ha experimentado: en 1960, tuvo una experiencia que abrió sus ojos para darse cuenta de lo versátil que podía ser el banjo, tras improvisar con el saxo King Curtis en un programa de televisión. Y a principios de los setenta amplió sus horizontes hacia el country-rock, y colaboró con Bob Dylan y los Byrds, entre otros.

En su primera grabación en diecisiete años, Scruggs se reúne con estrellas del pop, el rock y el country: el resultado es, a grandes rasgos, un disco de sonoridad bluegrass, en el que algunos de los invitados recuperan temas de sus catálogos (Elton John, Melissa Etheridge, Sting), mientras que otros aportan nuevas composiciones (Yoakam, Vince Gill), eso sí, siempre con el protagonismo del banjo todoterreno de Earl.

Las mejores colaboraciones corresponden a Dwight Yoakam (el tradicional Borrowed Love), John Fogerty (el saltarín Blue Ridge Mountain Blues), Marty Stuart (el medley de Foggy Mountain Rock/Foggy Mountain Special), Billy Bob Thornton (con un atractiva relectura del Ring Of Fire de Johnny Cash), y la all-star band del trepidante instrumental Foggy Mountain Breakdown, que incluye a Jerry Douglas, Leon Russell y al actor Steve Martin (atención a su solo de banjo).

Menos afortunadas resultan las aportaciones de Elton John (aunque su Country Comfort gana bastante con el revestimiento campestre), Melissa Etheridge, y Sting (los primeros dos minutos y medio de su Fill Her Up son excelentes, de lo más ortodoxo, pero luego se pierde entre sintetizadores y tics de su estilo). En cambio, el resto de invitados procedentes del country saca mejor nota con el bluegrass más o menos contemporáneo: Travis Tritt, Vince Gill y Rosanne Cash, y Don Henley y Johnny Cash.

Si de algo debiera servir este Earl Scruggs And Friends es para dar a conocer al gran público el talento de uno de los creadores del bluegrass.

1/1/13

la pureza country, la rebeldía punk: Hank Williams

Por su legado musical, Hank Williams (17 de septiembre de 1923 - 1 de enero de 1953) está considerado como el padre del country contemporáneo, y por su azaroso estilo de vida, habría que verle como un precursor del lado más salvaje del rock.

Williams fue una superestrella a los 25 años, y murió a los 29: en ese corto período, estableció las reglas para todos los cantantes de country posteriores. Sus letras directas y emotivas fueron el estándar a seguir, así como su estilo, que aunaba sentimientos de culpa religiosa con la exaltación de una juerga del sábado por la noche.

Hank recibió su educación musical de la mano de un cantante callejero, Rufus Payne, quien le enseñó a tocar la guitarra y a cantar blues. A partir de su single "Move It On Over", editado en 1947, la trayectoria de Williams fue en ascenso. En el 49, "Lovesick Blues" fue número 1 durante 16 semanas en las listas country y entró en el Top 25 de pop. El paso al estrellato estaba garantizado.

Hank (en el centro) con una de las formaciones de su banda de acompañamiento The Drifting Cowboys: Don Helms, Bob McNett, Jerry Rivers y Hillous Butrum

Al margen de su éxito profesional, la vida personal de Williams giraba fuera de control. Cuando empezó a ganar dinero y a permanecer mucho tiempo lejos de su casa, se refugió en la bebida. Además, una lesión en la espalda le hizo adicto a la morfina y a otros calmantes. En 1952 se pasaba el día borracho y drogado, y solía destrozar cosas y jugar con armas. Finalmente, acabó repercutiendo en su carrera: aparecía bebido en los conciertos, o simplemente los olvidaba. Esto acrecentó su actitud autodestructiva: su matrimonio se rompió y sus amigos le dejaron. Por eso murió solo, en el asiento trasero de su Cadillac. Su último single en 1952, "I'll Never Get Out Of This World Alive", parecía premonitorio.

Williams dio al honky tonk su verdadera voz, con clásicos como "Honky Tonkin'", "Why Don't You Love Me", "Cold Cold Heart", "Jambalaya (On The Bayou)", “Lost Highway” o "Hey, Good Lookin'". La leyenda de Williams es un icono de todo lo que es "puro" en el country: por eso fue reivindicado por el nuevo rock americano (Jason & The Scorchers) y por el nuevo tradicionalismo (Dwight Yoakam), y por eso sus canciones han sido interpretadas por artistas de todos los estilos (de los Residents a Elvis Costello).

Y, lo mejor de todo, su legado siguió (sigue) por vía familiar: su hijo Hank Williams Jr. y, sobre todo, su nieto Hank III han heredado sus virtudes (el talento) y sus defectos (los malos hábitos). Pero esa ya es otra historia.

29/12/12

lo que más me gustó de 2012 (y 7)

La nueva mutación de Howe Gelb, acontecimiento del año (Fotos: Davinia López)

CONCIERTO 

Giant Giant Sand – Lido, Berlín, 22 de agosto

¿Poner como mi concierto favorito del año el de un grupo que ni siquiera ha pasado por escenarios españoles (y que difícilmente lo hará, por lo que supone contratar a una banda tan numerosa y que, ay, además no es lo suficientemente cool)? Bueno, es una osadía, pero es mi decisión.

Se llaman Giant Giant Sand, pero sería más apropiado denominarlos como Howe Gelb’s Big Band o The Howe Gelb Orchestra, porque con esta formación el de Arizona consigue su aspiración de jazzman al erigirse como director musical de una big band (en todos los sentidos, numérico y artístico) como las de Duke Ellington o Count Basie.

Y lo tiene fácil: un grupo de excelentes solistas de estilos diferentes que se van turnando –del pop perfecto de Brian Lopez a la peligrosa candidez de Lonna Kelley (impecable su versión del “The End Of The World” de Skeeter Davis), del sabor fronterizo de Jon Villa (aplausos para su adaptación al hardcore tex-mex del “Porque te vas” de Jeanette) al mestizaje bien entendido de Gabriel Sullivan- para crear esa ópera country-rock que es “Tucson”, uno de los mejores álbumes del año, por cierto.

Todo y todos sirven para enriquecer el complejo discurso sonoro de Gelb, siempre sorprendente, entre la torch song a piano, contrabajo y trompeta y el desenfreno fuzz más ruidoso exprimiendo todas las posibilidades de una pedalera, un micro trucado y un órgano apabullante.

Un día se le hará justicia y será reconocido como uno de los más grandes, por su capacidad de mutación, su inquietud sin límites y su resistencia a ser encasillado. Y por esa actitud de niño juguetón en el escenario que lo hace imprevisible, lejos de las poses pretenciosas y profundas, de los que pretenden cambiar el mundo o hacer reflexionar, de los artistas amargados con afán de malditismo.

Aquí se trata de pasarlo bien, ni más ni menos.

 

lo que más me gustó de 2012 (6)

Dead Bronco: hellbilly (sí, con "E" a lo Hank III) desde Getxo.

CLIPS NACIONALES

Dead Bronco – “False Hearted Lover (Indio)”


 
Guadalupe Plata – “Esclavo”


 
Los Hermanos Cubero – “La calle abajo”


 
Prin’ La Lá – “Kiss The Future”


 
El Gran Manel – “Mierda de ciudad”

lo que más me gustó de 2012 (5)

Prin' La Lá: las chicas han crecido.
CANCIONES NACIONALES

Dead Bronco – “False Hearted Lover (Indio)”
Guadalupe Plata – “Esclavo”
Los Hermanos Cubero – “La calle abajo”