29/12/12

lo que más me gustó de 2012 (y 7)

La nueva mutación de Howe Gelb, acontecimiento del año (Fotos: Davinia López)

CONCIERTO 

Giant Giant Sand – Lido, Berlín, 22 de agosto

¿Poner como mi concierto favorito del año el de un grupo que ni siquiera ha pasado por escenarios españoles (y que difícilmente lo hará, por lo que supone contratar a una banda tan numerosa y que, ay, además no es lo suficientemente cool)? Bueno, es una osadía, pero es mi decisión.

Se llaman Giant Giant Sand, pero sería más apropiado denominarlos como Howe Gelb’s Big Band o The Howe Gelb Orchestra, porque con esta formación el de Arizona consigue su aspiración de jazzman al erigirse como director musical de una big band (en todos los sentidos, numérico y artístico) como las de Duke Ellington o Count Basie.

Y lo tiene fácil: un grupo de excelentes solistas de estilos diferentes que se van turnando –del pop perfecto de Brian Lopez a la peligrosa candidez de Lonna Kelley (impecable su versión del “The End Of The World” de Skeeter Davis), del sabor fronterizo de Jon Villa (aplausos para su adaptación al hardcore tex-mex del “Porque te vas” de Jeanette) al mestizaje bien entendido de Gabriel Sullivan- para crear esa ópera country-rock que es “Tucson”, uno de los mejores álbumes del año, por cierto.

Todo y todos sirven para enriquecer el complejo discurso sonoro de Gelb, siempre sorprendente, entre la torch song a piano, contrabajo y trompeta y el desenfreno fuzz más ruidoso exprimiendo todas las posibilidades de una pedalera, un micro trucado y un órgano apabullante.

Un día se le hará justicia y será reconocido como uno de los más grandes, por su capacidad de mutación, su inquietud sin límites y su resistencia a ser encasillado. Y por esa actitud de niño juguetón en el escenario que lo hace imprevisible, lejos de las poses pretenciosas y profundas, de los que pretenden cambiar el mundo o hacer reflexionar, de los artistas amargados con afán de malditismo.

Aquí se trata de pasarlo bien, ni más ni menos.

 

lo que más me gustó de 2012 (6)

Dead Bronco: hellbilly (sí, con "E" a lo Hank III) desde Getxo.

CLIPS NACIONALES

Dead Bronco – “False Hearted Lover (Indio)”


 
Guadalupe Plata – “Esclavo”


 
Los Hermanos Cubero – “La calle abajo”


 
Prin’ La Lá – “Kiss The Future”


 
El Gran Manel – “Mierda de ciudad”

lo que más me gustó de 2012 (5)

Prin' La Lá: las chicas han crecido.
CANCIONES NACIONALES

Dead Bronco – “False Hearted Lover (Indio)”
Guadalupe Plata – “Esclavo”
Los Hermanos Cubero – “La calle abajo”

lo que más me gustó de 2012 (4)

El Gran Manel, marcando las distancias.

ÁLBUMES NACIONALES

lo que más me gustó de 2012 (3)

Tom Waits: atemorizando en 2012.

CLIPS INTERNACIONALES

Tom Waits - "Hell Broke Luce"



David Lynch – “Crazy Clown Time”


Chrysta Bell – “Swing With Me”


Brian Lopez – “I Pray For Rain”



M. Ward – “The First Time I Ran Away”



David Byrne & St. Vincent – “Who”



Kid Koala – “8 Bit Blues (Chicago To LA To NY)”



CryBaby – “When The Lights Go Out”



Benjamin Biolay – “Aime mon amour”



Carice van Houten – “Emily”



Rufus Wainwright – “Out Of The Game”



The Raveonettes – “She Owns The Streets”



The Jim Jones Revue – “Where Da Money Go?”



Giant Giant Sand – “Forever And A Day”



Tennis – “Origins”



Calexico – “Splitter”



Dr. John – “Revolution”



Galactic - "Hey Na Na"



Sean Rowe – “Downwind”



JD McPherson – “A Gentle Awakening”

lo que más me gustó de 2012 (2)

Prince: vivito, coleando y en mejor forma que nunca.

CANCIONES INTERNACIONALES

Prince – “Rock & Roll Love Affair”
JD McPherson – “North Side Gal”
The Jim Jones Revue – “7 Times Around The Sun”
Giant Giant Sand – “Forever And A Day”
Sean Rowe – “Joe’s Cult”
Andy Allo – “People Pleaser”
Benjamin Biolay – “Belle époque”
M. Ward – “Sweetheart”
Kid Koala – “4 Bit Blues”
David Byrne & St. Vincent – “Weekend In The Dust”
CryBaby – “Armies Of Darkness”
Jack White – “I’m Shakin’”
Miguel – “Gravity”
Tennis – “Robin”
Dr. John – “Revolution”
Carice van Houten – “Broken Shells”
Joe Barbieri – “Zenzero e canella”
Rufus Wainwright – “Respectable Dive”
Alabama Shakes – “Hold On”
The Raveonettes – “She Owns The Streets”

28/12/12

lo que más me gustó de 2012 (1)

Giant Giant Sand: gigantes no, lo siguiente
Que quede claro: no me gusta hacer listas de lo mejor o lo peor. Considero que es algo altamente subjetivo. Por eso, esto no es una lista de lo mejor de 2012, sino una lista de lo que a mí me ha gustado más durante este año. Y por eso, también, no hay una numeración, porque me resulta imposible valorar qué disco o qué canción es mejor que otra. Así que os lo dejo en vuestras manos.

Ah, y para los tiquismiquis: ya sé que el “This Train” de Chrysta Bell es de 2011, pero llegó a mis manos en 2012, y creo necesario incluirlo.

ÁLBUMES INTERNACIONALES

Galactic – “Carnivale Electricos”
JD McPherson – “Signs & Signifiers”
Andy Allo – “Superconductor”
 

20/12/12

el fin ya está aquí...

Llegue el fin del mundo o no, aquí tenéis una lista con cincuenta canciones en torno al tema, desde la emblemática “The End Of The World” de Skeeter Davis (que podréis escuchar también en la voz de otros artistas de todo pelaje) hasta el maravilloso “Not The End Of  The World” de Giant Giant Sand.

Una selección de tres horas caracterizada, como siempre, por la calidad, el buen gusto y el eclecticismo que solo encontraréis aquí.

En fin, a disfrutarla mientras cae el cielo sobre nuestras cabezas. Eso sí, mejor en buena compañía.

21/11/12

quiero un abuelo como Dr. John

Tal día como hoy, el 21 de noviembre de 1940, nacía en Nueva Orleans Malcolm John “Mac” Rebennack, Jr., más conocido como Dr. John. Para celebrar los 72 años del embajador supremo de la música de la ciudad de Louisiana, recordamos la crítica de uno de sus muchos álbumes en directo, “Trippin' Live” (Eagle, 1997).

Cuarenta años de carrera. Guitarrista de sesión en los cincuenta para Little Richard, pianista para Phil Spector en los sesenta, y colaborador de Eric Clapton, Bob Dylan, Van Morrison y Rolling Stones en los setenta. Y pese a su impresionante currículo, Mac Rebennack, alias Dr. John, es prácticamente un desconocido en nuestro país.

Pero limitar su renombre a sus colaboraciones sería injusto. Su carrera como solista empezó en 1968 con el aclamado “Gris-Gris”, donde creó el personaje de The Night Tripper y mezcló rhythm’n’blues, psicodelia, swamp pop y vudú. Desde entonces se ha convertido en uno de los mejores embajadores de la cultura criolla de Nueva Orleans.

“Trippin' Live”, grabado en enero de 1996 en el legendario club Ronnie Scott de Londres, es el primer álbum en directo oficial de Dr. John, y en él encontramos lo mejor de sus conciertos. El veterano pianista, con su inconfundible voz cazallosa, nos transporta al corazón de Crescent City con la colorista “Tipitina” de Professor Longhair, un ejemplo del rhythm’n’blues "caribenizado" de la ciudad; nos lleva a los desfiles de Mardi Gras con “Didn't He Ramble” (pasando de la retahíla casi telúrica a la parada carnavalesca) y ese festival exuberante que supone la medley de “Down By The Riverside”, “My Indian Red”, “Mardi Gras Day” y “I Shall Not Be Moved”, con los metales a pleno rendimiento y percusiones tribales; nos sumerge en el funk pantanoso y junglista con “Wild Honey” y “Renegade”; nos recuerda viejos éxitos de su glorioso pasado como el nostálgico “Such A Time” (un tour de force para su maestría con el piano que le lleva a rozar el ragtime) o “Right Place Wrong Time”; y traduce a su rico lenguaje musical clásicos como el “Goodnight Irene” de Leadbelly, la balada jazzy “My Buddy” y el más desconocido “24 Hours A Day, 365 A Year”, donde se permite tocar la guitarra y ceder la banqueta a Jools Holland.

A diferencia de otros viejos maestros que se limitan a vivir de su nombre y a aparecer diez minutos para cumplir su contrato, Dr. John sigue en plena forma. Por eso no es nada extraño que haya grabado su último disco en Londres, junto a la plana mayor del nuevo pop británico. A ver si se les pega algo.

7/11/12

enmascarados del surf: Los Straitjackets

Esta semana están de gira por España Los Straitjackets, con un atractivo pack rock’n’roll que incluye al vocalista Big Sandy y al trío de burlesque The Pontani Sisters. Tras pasar por Bilbao (5 de noviembre) y Gijón (6), los enmascarados del surf visitarán Madrid (7), Valencia (8), Barcelona (9), Zaragoza (10) e Irún (11). Para celebrarlo, recordamos la crítica de uno de sus mejores discos, “Sing Along With…” (Yep Roc, 2001) en el que contaron con un puñado de cantantes invitados.

Escondidos tras sus máscaras de luchadores mexicanos al estilo de Santo, Los Straitjackets son unos fieles exponentes contemporáneos de un estilo, el rock’n’roll instrumental, que triunfó hace décadas con Dick Dale, Duane Eddy, Link Wray o The Ventures.

Aunque se creó en 1988 como trío, el grupo no volvió a tocar hasta 1994. La formación incluye a Eddie Angel (guitarra), Daddy-O Grande (Danny Amis, guitarra), Caveman (Jimmy Lester, batería) y Pedro del Mar (Pete Curry, bajo).

Desde su debut en 1995 “The Utterly Fantastic And Totally Unbelievable Sound Of Los Straitjackets”, el cuarteto instrumental ha exhibido un dominio perfecto de los sonidos retro, del rockabilly al surf. En su cuarto álbum en estudio “Sing Along With...” han querido probar un nuevo experimento al contar, por primera vez, con cantantes.

La lista de vocalistas convocados por los enmascarados es impresionante, e incluye a artistas de country, rockabilly y rock’n’roll que interpretan con ganas y complicidad canciones de todo tipo: Raul Malo (de The Mavericks), con una impresionante versión del “Black Is Black” de Los Bravos; Mark Lindsay (de Paul Revere & The Raiders), con el canalla “Treat Her Right”; Exene Cervenka (de X), con el honky tonk “I'll Go Down Swinging” de Porter Wagoner; Mike Campbell (guitarrista de los Heartbreakers de Tom Petty), con el popero “Bumble Bee” de los Searchers; Alison Moorer y Lonesome Bob, con el soul “I Ain't The One” de Jessi Colter; y Leigh Nash (de Sixpence None The Richer), con la balada de Skeeter Davis “The End Of The World”.

Los cortes de sonido más descaradamente rock’n’roll son quizá los mejores: “Chica alborotada” (con Big Sandy); el “Down The Line” de Roy Orbison (con Reverend Horton Heat); y ese “Rey Criollo” (con un El Vez que reproduce fielmente, eso sí, en castellano, el “King Creole” de Elvis).

No puede faltar algún ejemplo del surf más genuino, como ese “California Sun” (con Dave Alvin), “Shake That Rat” (con Nick Lowe) o “A huevo” (con The Trashmen). El álbum se cierra con dos temas extras procedentes de álbumes anteriores de Los Straitjackets: el acelerado “Kawanga!” y el más plácido “Pacífica”.

Con “Sing Along With...”, Los Straitjackets amplían sus horizontes y, al mismo tiempo, se mantienen fieles a su estilo y a su sonido retro. Aquí puedes escucharlo.

5/11/12

afrovascos y jamaicanos: el viaje de Fermin

El polifacético Fermin Muguruza ha presentado hace poco su nueva película, "Zuloak" (2012). Por eso es un buen momento para rescatar una entrevista con el artista vasco con motivo de la aparición de su disco "Euskal Herria Jamaika Clash" (Talka, 2006), grabado en los estudios Tuff Gong de Kingston, con Toots, U-Roy, Luciano y Rita Marley, entre otros.

En esta entrevista, realizada en Barcelona en 2006, el irunés explica la historia de este ambicioso proyecto, analiza canción a canción y también nos ofrece su valiosa opinión sobre temas calientes como el Estatut catalán y el alto el fuego de ETA. 

Desde los principios de tu carrera, en tu música has introducido elementos reggae. ¿Por qué no has hecho este disco hasta ahora: porque debías pasar antes por una evolución musical e incluso personal, o simplemente porque no habías tenido la oportunidad? Tengo distintas explicaciones. La humorística sería que para llegar a este punto hace falta ser muy estudioso; es como el que está en la universidad, cuando tienes que hacer el master. La otra es que ni siquiera se me pasó por la cabeza grabar el disco en Jamaica. Así como en “Brigadistak Sound System” (Esan Ozenki, 1999) había tenido la idea del disco de viajes, de grabar con los músicos de cada ciudad, no se me había pasado por la cabeza la idea de ir a Jamaica hasta que me llegó un productor y me comentó: “Tendrías que ir a Jamaica porque es la constante que está en todos tus discos. Sería genial que pudieras ir allá y empaparte de todo lo que sea la vida en Jamaica”. He tardado un año para preparar toda esa logística que me pudiera permitir llegar allí, estar con los músicos... Ha sido un trabajo de cocina muy laborioso antes de ir a la isla.

Creo que empezaste a trabajar en 2005, y llegaste allí con unas maquetas ya hechas... Sí. Iba enviando las maquetas en MP3 al productor Clive Hunt, que es la persona más imprescindible de este proyecto, que se encarga no solo de contactar con los músicos, coordinar las horas, los estudios, sino también de que la gente sepa que tú eres el músico que vas a ir a trabajar con él, y te introduce en el Kingston real.

¿Tenías claro qué músicos querías, o lo dejaste en manos del productor? Lo dejé en sus manos. Es la primera vez que dejo tanto a hacer a otra gente, y la verdad es que estoy contento con el resultado. Yo iba mandando las maquetas y él me decía: “Mira, me parece que lo más interesante para que estas canciones crezcan son estos músicos”. Y me enviaba la lista de músicos, a los que no conocía de nombre, pero me ponía al lado que eran los que tocaban con Steel Pulse, Black Uhuru... y yo decía: “Bueno, bueno, me parece bastante bien”. Era algo increíble. O decir que íbamos a trabajar en Tuff Gong, y las mezclas las haríamos en el estudio Big Yard de Shaggy. Iba todo evolucionando cada día, y había decisiones que se tomaban cada día.

¿Hubo algún músico que te hiciera una especial ilusión que participara en el disco? Dije que para las colaboraciones me gustaría que estuviera Toots y U-Roy, porque son dos personas que me han influenciado mucho, sobre todo Toots. Y U-Roy, porque me parece que con su manera de animar los sound systems ha sido uno de los precursores del hip hop.

Fermin, junto a Rita Marley.
A nivel práctico, ¿cómo fue la grabación, es decir, qué pensaban los jamaicanos de vosotros, procedentes de una cultura tan distinta? ¿Hubo más choque o encuentro? En un principio fue más choque, y después se fue convirtiendo en encuentro. Pero fue un choque porque, para empezar, nosotros no grabamos así. La idea era seguir ensayando las canciones que ellos ya conocían también, y cuando empezaba a ponerse en ebullición, entonces se grababa, y sobre todo se grababa a la vez la batería, el teclado, el bajo, la percusión y la guitarra. Pero todos tocábamos juntos. El choque era sobre todo porque había un montón de gente: ellos se llevaban a sus amigos y todo el mundo quería participar en la música. Fue también una enseñanza para nosotros, esa idea de celebrar la grabación de un disco que luego queda para la posteridad, el estar presente en ese momento del encuentro, y ser partícipes, aunque no canten ni nada, solamente bailando, animando...  Así como la disciplina de trabajo es increíble, quedar a un hora y estar todos allí, ese tópico del Caribe de “bueno, ya llegaremos...”, con los jamaicanos no se da, al menos con los que trabajamos. Todos llegaban a la hora, son muy disciplinados y humildes, y son musicazos. El choque era el de la idea de compartirlo con un montón de gente, porque en ese sentido soy mucho más europeo: la idea de la concentración, de que no hay nadie que venga. Encima, con el esfuerzo que teníamos que hacer para hablar en inglés, para entenderlos. Y luego, cuando hablaban entre ellos no les entendíamos nada, porque hablan en patois, con una jerga indescifrable, y hablan cantando además. Pero también era un reto.

Y cuando apareció Xabi Solano con la trikitixa, ¿cómo reaccionaron? Fue uno de nuestros grandes triunfos. Nosotros llegamos y empezamos a hacer un concierto, con guitarra acústica, trombón y trikitixa, cantando sin micro ni nada. Todo el mundo  quería escuchar. Encima les tocamos canciones clásicas del reggae en inglés, pero también en euskera, y les encantó. El ejemplo para que veas hasta qué punto llegó a impactar la trikitixa es que Lee "Scratch" Perry estaba haciendo un disco con las canciones que él escribió para Bob Marley, y el productor, que también era Clive Hunt, quiso meterla en algunas de estas canciones.

En la película “The Commitments” uno de los personajes decía que los irlandeses eran los negros de Europa. ¿Sois los vascos los jamaicanos de Europa? (Risas) Sí, nosotros decíamos que somos afrovascos. Y sí que es verdad que en Euskadi, y creo que en todo el mundo, la influencia de la música jamaicana es algo omnipresente. Aunque también hay que reconocer que todo los estilos, sobre todo afroamericanos, es decir el soul, el rhythm’n’ blues, el funk y el gospel, influyeron en la música que se hacía en la isla hasta que empezó el ska. Y nosotros nos hemos fijado mucho porque el ska fue la música de la independencia en los primeros años sesenta, y para nosotros también fue la música de la independencia.

Hay también colaboradores vascos, como Sorkun, o también Yacine de Cheb Balowski... ¿Se grabó allí? No, esto fue una sorpresa. Era una canción sobre Palestina que tenía la idea de hacer desde hace un montón de tiempo y llamé a Yacine por teléfono sin decirle que estaba en Kingston, y pensaba que estaba en mi casa. Antes de empezar a tocar, comentábamos todas las canciones, hablábamos de lo que cada canción quería decir... eso siempre sugería un actitud, estar pensando en que iba a llevar un mensaje. Al comentar lo de Palestina les dije: “Voy a llamar a un amigo que es catalán argelino, vive en Barcelona, con quien he estado viajando por países árabes. En Palestina viví una situación muy complicada, y ahora quiero hace una canción de ánimo para los palestinos, y este amigo nos va a hablar en árabe”. Entonces la cabina se empezó a llenar de gente, todo el mundo quería escuchar cuando llamaba yo al palestino. Si Yacine se llega a imaginar qué lío se estaba montando...

Antes de sacar este disco editaste dos recopilatorios, uno de Negu Gorriak -“Negu Gorriak 1990-2001” (Metak, 2005)-, y el otro de tus proyectos posteriores como Dub Manifest y Kontrabanda  -“99-04” (Metak, 2004)-. ¿Era una forma de cerrar etapas y prepararse para esta nueva fase? Me gusta mucho la idea de las trilogías. El tercer disco de cada grupo con el que he estado trabajando es un punto y aparte, me gusta que sea así. El tercer disco de Kortatu fue "Kolpesz Kolpe" (Oihuka, 1988), en directo. El tercero de Negu Gorriak era el disco negro, un disco doble, muy complejo y a la vez completísimo -"Borreroak Baditu Milaka Aurpegi" (Esan Ozenki, 1993)-. En este sentido mi tercer disco era el blanco y negro, el "In-komunikazioa" (Metak, 2002), y después hice diferentes cosas, como un disco de encargo para una obra de teatro infantil -"Xomorroak (Bizitza Lorontzian) / Bichitos (La vida en el tiesto)" (Metak, 2004)-. Ahora con este disco sí he llegado a un punto y aparte: me ubico en un país y grabo con la gente del país. Es un punto y aparte, pero viene siempre marcado por el tercero.

Hablemos de las canciones del disco. Empecemos con "Azoka eguna", una descripción costumbrista de un día de mercado. ¿Nostalgia de Irún desde Jamaica? Es un retrato costumbrista, sí, y a la vez muy soul, muy vitalista, la idea de la celebración de la vida, de saludarse, la idea de abrir la ventana y mirar desde el balcón. Puede ser nostalgia, pero a la vez es muy real, cada sábado se celebra ese mercado. Y si estoy ahí lo veo, y me doy cuenta de si la gente sonríe o está más seria. Es también una reivindicación de algo muy popular. Es una imagen que me vale para comenzar el disco y decir: “Yo vengo de aquí”.



Sin embargo ese retrato tiene le contrapunto agrio del recuerdo de Gernika... Sí, pero tampoco con rencor, ni siquiera con rabia. Es algo que hay que recordar, la memoria histórica la tenemos que llevar con nosotros, la tenemos que recuperar y mantenerla viva, pero tampoco con odio.

"Euskal Herria Jamaika Clash" es una canción optimista sobre un futuro independiente. ¿Se escribió después de la tregua del 24 de marzo? (Risas) La verdad es que no es así, pero ya intuía que eso iba a llegar antes de que saliera incluso el disco. Creo que toda la gente en el País Vasco lo estábamos esperando hacia las navidades o así, porque ya era un año en el que el trabajo de cocina, como se utiliza el término políticamente hablando, se estaba realizando y había muchos guiños y se palpaba ya en el ambiente, se intuía. Toda la gente sabía que se estaba hablando y que iba a llegar ese momento y que ETA iba a llegar a la tregua de una vez. Escribí esa canción pensando en esta clave: hay clave de sol, hay clave de fa, y hay otro tipo de claves como son estas que te permiten hacer una canción tan luminosa.

El vídeo se ha realizado en animación 3D, y aparecen Bruce Lee, el Che, Einstein... Te contaré un pequeño secreto. En este videoclip también quería dejarme influenciar por los juegos de mi hijo, que está todo el día con las PlayStation, y tiene el juego famoso de San Andreas, y está todo el día destrozándolo todo. Está genialmente hecho, es algo increíble. Las imágenes de la mitad del vídeo en las que salen Bruce Lee y Muhamad Ali y destrozan el Banco Mundial, el FMI, los tanques, lo que simboliza la guerra global... es como decir: “Este es el videojuego que tendríamos que jugar nosotros”; y dar también un montón de guiños, un collage de imágenes que la gente luego pueda interpretar y sacar sus propias conclusiones.



En "Baxua eta Lurra" hablas de gente tan diversa como Wu-Tang Clan, Tom Waits, Mikel Laboa y Michael Franti. ¿Qué tienen en común? Unos cuantos tienen en común que han trabajado con Jim Jarmusch. En concreto estoy hablando de “Coffee & Cigarettes”, cuando dicen lo de la transmisión sonora que hace la Tierra... Aparece la gente de Wu-Tang Clan en un café y dicen que la música es un elemento curativo. Tom Waits, cuando está con Iggy Pop, también dice lo mismo. También el reggae es una música que ellos consideran curativa. Yo también, porque creo que es una música que te ayuda cuando estás en los peores momentos de la vida, pero también en los más optimistas y más vitales, y también en los momentos en los que tienes que levantarte y luchar por tus derechos, como dijeron Peter Tosh y Bob Marley. Me encantan Wu-Tang Clan y esa idea de unir medicina con música, como hizo también antes Mikel Laboa. Él era psiquiatra y trabajó con niños discapacitados, y también es una gran referencia para nosotros, una especie de tótem que también hizo sus dubs o experimentos sonoros con los lekeitios, como los llama él, deconstructivismo sonoro de sus propias canciones. Y Michael Franti tiene la reivindicación del mantenerse humano. Nosotros, en el País Vasco, hemos hablado tanto de intentar humanizar el conflicto…

"La línea del frente" es una reivindicación del poder combativo y político del rock, y una versión de un tema de Kortatu de 1986. ¿Por qué esta versión? Es un poco esta idea que va girando en todo el disco, de la vida y de la historia como algo cíclico. Es también una especie de recuperación de una canción que escribí hace veinte años, de homenaje a toda la música rebelde, a gente como Peter Tosh, Bob Marley, Eddy Grant y sobre todo el que más nos influyó en esa época, Linton Kwesi Johnson; no era rasta, era marxista. Así que llegar veinte años después a Jamaica y cantarla con ellos, explicarles lo que contaba la canción... la toqué en su versión original, más punk-rock, y quería revisitarla y reivindicar como una letra todavía valida hoy en día, en versión reggae. Fue uno de los momentos más álgidos de la grabación del disco.

En las ilustraciones también aparece Woody Guthrie... Sí, porque al fin y al cabo para mí la música combativa es Woody Guthrie, él dijo lo de “esta máquina mata fascistas”. Y Fela Kuti dijo que “el arma es la música”. Y tenemos otros ejemplos, toda la gente que pensamos que la música no es un mero entretenimiento; es un vehículo de expresión, y en ese sentido sirve para levantarse, siempre ha sido la banda sonora de todas las revoluciones y todos los movimientos sociales que ha habido en el mundo.

Me ha gustado mucho que haya tanta información en las letras de las canciones como en las ilustraciones que las acompañan; es todo un acierto... Mi única pena es que no exista ya el vinilo, porque con un cuadernillo grande con todos esos diseños increíbles... Los ha hecho un chico de Barcelona, Carlos Undergroove, y son láminas preciosas. Son collages donde ha metido imágenes que ha sentido a través de la música.

Volvamos con las canciones. "Basque xamuraia" desconcierta un poco con su estética de artes marciales (Bruce Lee, películas como "Ghost Dog" y "Zatoichi"). Yo sabía de la influencia de toda la comunidad china en Jamaica. Y no solo allí: en toda la música reggae hay un montón de productores de origen oriental. Además en Holanda, hay un coffee shop que se llama Easy Times, donde siempre tienen música reggae y una pantalla con películas de artes marciales, esta es la combinación. A mí también me han gustado siempre mucho las artes marciales, en el País Vasco mucha gente las practica. Es una manera interesante de caminar por la vida, con ese "respect", ese respeto, esa es la palabra clave. Voy contando una serie de imágenes del samurai vasco, relacionándolo también con el hecho de estar conectado con la naturaleza y prepararte para un mundo lleno de contradicciones, ese campo minado de oximorones. Reivindico también la poesía del haiku, reivindicada sobre todo por todos los grandes escritores latinoamericanos, desde Borges hasta Benedetti. En el País Vasco también le encanta a mucha gente. Es una canción de la que estoy muy contento, porque cuento cosas distintas; es otra visión de la vida, pero siempre desde el punto de vista comprometido. 

El tema de las artes marciales también enlaza con los Black Panthers y el Black Power, presente en la siguiente canción, "Beamon Jauzia". Sí, por eso hay una lógica en todas las canciones, hay una especie de hilo narrativo conductor que une las canciones.

¿Habrá gira con este material? ¿Temes que se repetirá el problema de las prohibiciones, o crees que la cosa ha cambiado? No, yo ya comenté que no quería hacer más giras, solo he hecho pequeñas colaboraciones puntuales, pero en principio no quiero hacer una gira. Pero sí que me gustaría poder reunir en un evento, en un festival, en lo que fuera, a unos cuantos músicos para poder interpretar estas canciones, más las canciones antiguas. Quizá pueda ser la primavera del año que viene, o cuando sea. Pero la idea sería no hacer una gira, sino buscar un formato de concierto para poder hacer una presentación  de este disco, pero que fuera algo puntual.

Podrías ir a Jamaica y grabar un directo con toda la banda... (Risas) Eso no se me había ocurrido, pero podría ser una cosa muy potente. Pero para eso hace falta una logística, y aparte contar con un respaldo económico fuerte. Hay que pensarlo mucho y organizarlo muy bien. Se me había ocurrido hacer algo aquí, un Euskal Herria Jamaika Clash en el que estuviéramos músicos vascos junto a otros jamaicanos que han participado en el disco, y colaboradores... hacer algo así, diferente.

El 9 de mayo se estrenó en ETB1 “Fermin Muguruza: Euskal Herria Jamaika Clash”. ¿De qué trata? Mi idea no era solo llegar a Jamaica y grabar un disco sino estar ahí, y empaparnos de la vida cotidiana, de comer con ellos, de estar en sus casas, y de llevar una cámaras y grabar todo lo que íbamos a hacer para que quedara constancia, quedara un testimonio de esa manera de grabar en Jamaica, de ese encuentro entre los vascos y los jamaicanos; preguntarles a ellos qué sabían del País Vasco antes de que llegáramos nosotros, cuál había sido la historia del reggae, qué suponía para ellos su historia político-social… todo esto se cuenta en el documental, que al final es una película de hora y media. Creo que es muy interesante: es ilustrativa, es divertida, es pedagógica, es un documental que me ha satisfecho mucho podido realizar. Y encima es un documental muy de guerrilla porque lo hemos realizado nosotros mismos, con nuestras cámaras. Lo que perdíamos en el aspecto técnico, porque no teníamos micros ni jirafa, sino solo el sonido de la cámara, lo ganábamos en frescura. Vamos a intentar que se vea en otras televisiones y en el festival In-Edit, igual se va a estrenar ahí. Y para final de año, la intención es sacarlo en DVD –se publicó como "Bass-que Culture" en 2006, y puede verse en su integridad en el vídeo bajo estas líneas-. Pero me ha desbordado completamente la realización del documental, no sabía en qué me estaba metiendo. Sé lo que es hacer un disco, pero un documental no. Escribí también las preguntas, el guión,… pero en muchos momentos me ha superado, provocándome insomnio. Pero lo hemos conseguido.



El nuevo sello Talka: ¿es el resultado del cierre de Metak en enero? Si Metak continuara, yo tenía mi propio sello Kontrakalea con la estructura de Metak, y hubiera estado con ellos. Pero ha sido un año muy duro. Intentamos salir de ese bache con el DVD de Negu Gorriak, pero la verdad es que era una estructura ya pesada, y en unos cuantos meses se podía hacer un agujero muy grande, podía ser una bancarrota grave. Se decidió cerrar. Talka es simplemente consecuencia de mi apuesta por la independencia y la autogestión, con la que ya comencé con Kortatu y después se materializó cuando licenciaba mis discos a través de las discográficas vascas y después cuando se empezó a construir a través de mi propio sello Esan Ozenki. Y ahora he creado Talka, con esa renuncia a las multinacionales, porque siempre he apostado por esa autogestión y por ese “háztelo tú mismo”, y esa coherencia me llevaba  crear otra vez mi propio sello para editar este disco.

¿Cómo has vivido en estos meses fuera del estado español el tema del Estatut y la tregua (a partir del 24 de marzo)? Con el alto el fuego ya estaba aquí, al poco tiempo de llegar llegó el alto el fuego permanente. En primer lugar, lo del alto el fuego ya se intuía, y cuando llega realmente y se hace esta declaración es una gran noticia. No es una cosa que viene de la noche a la mañana, sino es algo que se sabe que se está haciendo porque realmente se van a poner en marcha los resortes para que no haya una vuelta atrás, y eso es lo más importante. Eso es realmente lo que a la gente nos anima y nos devuelve el brillo en los ojos. Y lo del Estatut es una historia muy triste para mí, y la verdad es que es bastante penoso: ¿cómo puede ser que haya que ir a Madrid con un estatuto aprobado por el noventa por ciento de los catalanes para que después se lo cepillen, como dijo Alfonso Guerra? A partir de ahí, todo lo demás me ha parecido algo penoso, que al final se haya acabado pactando con CIU, cosa que siempre ha pasado.

Es que fue más lógica la reacción de Ibarretexe, como si pensara algo así como: “¿No queréis el plan? Pues me voy a casa. Aquí no hay que discutir más, es problema nuestro”. Exactamente. Hasta Ibarretxe lo está diciendo: todo lo que vamos a decidir en esta mesa no va a pasar por Madrid.

Eso está muy bien, pero falta que en Madrid traguen... Claro, pero en el País Vasco hay un tejido social muy importante y un movimiento social que se va activar y va a responder. Y va a haber una presión popular para que todo esto se acepte. Con esto de la tregua se ha acabado un episodio de la historia de nuestro país que estábamos deseando que acabara, pero ahora es cuando estamos mucho más activos, es cuando la palabra tiene el poder, es el momento de convencer, antes que vencer. Es el momento de utilizar otro tipo de expresiones de resistencia, incluso hasta de desobediencia civil. Con lo del Estatut hay gente que por primera vez me ha dicho: “Es que no sé lo que voy a votar”. Un montón de gente no quiere votar “No” porque es lo mismo que vota el PP, pero tampoco “Sí” porque es una bajada de pantalones. Entonces ¿qué? Es una gran decepción, y es un gran desencanto, y eso no nos lo podemos permitir. Ese desencanto provoca un desentendimiento, y decir que toda la política es basura. Es como esa idea de que cuando aquí llega el tripartito piensas: “Qué interesante”. Para gobernar, la izquierda debe tener un proyecto de izquierda sobre la educación, la sanidad, la cultura... Pero si llegan al poder y hay disputas dentro del poder, que es la gran lacra que hemos tenido la gente de izquierdas... siempre nos ha pasado esto, y no aprendemos, siempre hay pugna por el poder, en vez de realizar proyectos.

Volviendo a la música, ¿algún descubrimiento interesante en cuanto a reggae? En Jamaica ahora hay tres frentes: está el conscious reggae, el más cercano al roots y el más comprometido políticamente, el que está en contra de la homofobia y la supremacía racial; luego el new dancehall; y luego los sing-jays, una mezcla de singers y DJs, y entre ellos está uno de los hijos de Bob Marley, Damian Marley.

El único problema que le veo a este disco es que el listón está muy alto... (Gran carcajada) Bueno, me tomaré un tiempo de descanso. 

Y aquí puedes escuchar todo el álbum:

17/10/12

los superhéroes también bailan

El pasado mes de agosto publicamos un interesante dossier en cuatro entregas dedicado a la relación entre superhéroes y música. Como muchos de vosotros estaríais de vacaciones, es un buen momento para recuperarlo por su interés y su temática insólita (me juego lo que sea a que es la primera vez que se trata algo así en castellano... y en España, claro).

Bajo el título “rock enmascarado y con capa” se analiza la estrecha relación entre el cómic de superhéroes y la música, a través de las canciones sobre personajes y los grupos con su propio cómic. Y como es habitual, con listas de Spotify con la mayoría de canciones de las que se hablan. Estas son las cuatro partes del dossier:

1. La culpa es del tema de Batman, ídolo pop de los sesenta: dedicada a Batman y todas las versiones que del tema de Neil Hefti se han hecho, con un repaso a los álbumes monográficos que ha originado, desde el surf de Jan & Dean hasta el funk de Prince.

2. Spider-Man, Hulk y X-Men en las listas de éxitos: un repaso a otros superhéroes de Marvel y DC que han merecido el honor de tener canciones, como Superman, Spider-Man, X-Men y Ghost Rider.

3. Del metal de Lobezno al planeta de Superman: los superhéroes no solo han servido de fuente de inspiración para todo tipo de canciones, sino también para bautizar a algunos grupos o para condicionar su estética. Aquí los repasamos por orden alfabético, desde Adamantium hasta The X-Men.

4. De los escenarios a las páginas de un cómic: la definitiva muestra de la relación entre el cómic y el rock la encontramos en el hecho de que muchos grupos han tenido su propio comic book, desde Aviador Dro hasta Wu-Tang Clan.

MICROCRÍTICA: rev. billy c. wirtz

"The Best Of The Wirtz. 15 Years On The Road With A 77" Pianist" (Hightone, 2001)
El tatuado reverendo Wirtz repasa quince años de bares y clubs de comedia en una colección que incluye temas ya editados, tomas en directo de sus hits clásicos, canciones nuevas y bromas diversas. El pianista sureño sermonea con rock’n’roll a lo Jerry Lee Lewis, honky tonk paródico, trallazos de rock sureño, himnos camioneros y hasta anuncios ficticios de imaginarios cantantes hindúes de hip hop. (399 caracteres)

2/10/12

MICROCRÍTICA: madonna hip hop massaker

"Teenie Trap" (East West, 1995)
Otra niña mala, Miss Megatrance, encabeza esta masacre hip hop de Madonna, rebañando el plato de Deee-Lite, Army Of Lovers, EMF, y la Björk menos retorcida. Electrónica poppy divertida y provocadora desde Alemania, para dinamitar las listas con bombas bailables entre lo añejo y lo directamente irresistible: la perfecta banda sonora mientras lees tu manga erótico favorito de colegialas en celo. (396 caracteres)

27/9/12

los 40 de Lhasa

Hoy hace cuarenta años (el 27 de septiembre de 1972) nacía en Big Indian, Nueva York,  Lhasa de Sela. Desafortunadamente, ella no celebrará su cumpleaños, porque un cáncer se la llevó el 1 de enero de 2010. Por eso, la recordamos con la crítica de su segundo álbum, The Living Road (Tôt ou Tard-Warner, 2003).

Parecidos razonables: como Lila Downs, Lhasa tiene una herencia cultural mixta, entre México y Estados Unidos. Ahí acaba toda semejanza: mientras la primera centra su atención en actualizar las raíces y en las temáticas sociales, la segunda recurre a otros sonidos y explora las pasiones más profundas.

Todo ello se debe al carácter nómada de Lhasa, con una infancia forjada en la carretera, una vida errante hasta establecerse en Canadá. Tras su debut La llorona (1997), se unió a otros miembros de su familia para realizar una gira europea como parte de un circo.

En su segundo trabajo, The Living Road, se refleja ese viaje constante, no sólo geográfico, sino también interior, a través de canciones en castellano, francés e inglés. La tradición latina aparece de forma sesgada en Con toda palabra (con aires de tango sinfónico), el excelente bolero La confession y el amago de ranchera La frontera (con trompeta mariachi).

En cambio, Lhasa recurre a la chanson francesa en la mediterránea La marée haute y la cabaretera J’arrive à la ville. La versatilidad de su sonido (que no de su voz, otra gran diferencia con Lila), le acerca a la cadencia country en Abro la ventana, al gospel en Small Song y a la desnudez de Björk en My Name.

Comparada a Edith Piaf, Billie Holiday, Chavela Vargas y Tom Waits, Lhasa es otro ejemplo perfecto de cómo el cruce cultural no siempre resulta un empacho.

26/9/12

MICROCRÍTICA: emmylou harris y amigos

"Concerts For A Landmine Free World" (Vanguard, 1999)
Emmylou reúne a su peña, la flor y nata de los cantautores folk y country, y organiza una serie de conciertos para una campaña a favor de las víctimas de las minas. Un formato íntimo y acústico por el que desfilan las voces angelicales de Mary Chapin Carpenter, Nanci Griffith y la propia Harris, la morbidez de Gillian Welch, la crudeza de Steve Earle, y la narrativa de Guy Clark. Un buen disco y una buena causa. (415 caracteres)

25/9/12

MICROCRÍTICA: raekwon

"Only Built 4 Cuban Linx..." (Loud-RCA, 1995)
Otro capítulo de la saga Wu-Tang Clan: Julio Iglesias, Wonder Woman, Al Pacino y Al Capone, referencias constantes al crack, cuentos chinos y lealtades mafiosas, rap inquietante, loops de piano minimal y diálogos de filmes de karate, voces femeninas entre la tormenta, orígenes reconstruidos (el remix de Can't It Be All So Simple), y nuevas personalidades. Llegó la hora de los Wu-Gambinos. (391 caracteres)

24/9/12

diecinueve horas con "Treme"

Lo prometido es deuda. Ha costado, pero aquí está: una macrolista con la mayoría de canciones que han sonado en las dos primeras temporadas de Treme.

Un repaso a prácticamente todos los estilos musicales: jazz, ragtime, blues, rhythm’n’blues, rock’n’roll, soul, cajun, zydeco, swing, americana, dixieland, swamp rock, pop, reggae, mambo, hip hop, bounce, brass bands, gospel, funk, salsa, country, folk, chanson…

Un total de 279 canciones, más de 19 horas de escucha. ¿Te atreves?

23/9/12

el tercer año con "Treme"

Hoy domingo, 23 de septiembre, empieza en Estados Unidos la emisión de la tercera temporada de Treme. Como un servidor considera que no es una serie suficientemente valorada en nuestro país, os recuerdo que en museu del rock, en octubre de 2011, le dedicamos la atención que se merece con el informe más completo que se ha podido escribir en estos lares, dividido en seis interesantes entregas:

1. Going Back To New Orleans: una introducción a la serie, basada en mi viaje a la ciudad de Louisiana.
2. Ain’t Go No Home: el desastre del Katrina como fuente de inspiración para obras literarias y documentales.
3. My Darlin’ New Orleans: un repaso a otras series ambientadas en la ciudad (The Big Easy, K-Ville), génesis y comparativa de las dos primeras temporadas de Treme y su influencia en nuevos documentales.
4. Fear, Hate, Envy, Jealousy: un análisis de los principales personajes y sus referentes reales.
5. Let The Good Times Roll: el papel de la música como un protagonista más de la trama, con una entrevista exclusiva al supervisor musical de la serie, Blake Leyh.
6. Tell It Like It Is: un recorrido por la red en busca de webs, blogs y podcasts centrados en Treme.

Por cierto, por si alguien no se había dado cuenta, todos los capítulos de Treme toman sus títulos de canciones emblemáticas de Nueva Orleans. Lo mismo ocurre en las seis entregas de museu del rock, con la particularidad, además, de que al final de cada post se puede escuchar la canción.

Y a lo largo del día, lo mejor: una macro playlist con la mayoría de canciones que han sonado en las dos primeras temporadas de Treme. ¿Te lo vas a perder?

MICROCRÍTICA: geoff muldaur

"Password" (Hightone, 2000)
Con el mismo afán enciclopédico de Dave Alvin, Muldaur revisita viejos blues de Sleepy John Estes y Blind Willie Johnson, olvidados himnos gospel, valses bluegrass y añejos temas de jug band. Junto a él, "arqueólogos" como David Linley, Greg Leisz, Van Dyke Parks y el mismo Alvin. El excelente resultado oscila entre el entusiasmo inocente, y el conocimiento de las raíces de las canciones. (391 caracteres)

22/9/12

MICROCRÍTICA: lucas

"Lucacentric" (WEA, 1994)
"Sin el rap, tendría una úlcera": genial cita de un MC blanco sin fronteras. ¿A quién sino se le ocurriría mezclar pianos jazz, tremendas voces femeninas, vientos rancios de una banda jump de los cuarenta y raggamuffin, o reunir a raperos de Puerto Rico, India, Francia (los IAM) y África en un mismo tema? Queda claro por qué se autoproclama "la OTAN del hip hop". (365 caracteres)

21/9/12

MICROCRÍTICA: taj mahal & the hula blues band

"Hanapepe Dream" (Tradition & Moderne, 2001)
Taj se pone su camisa floreada y su sombrero de paja, enciende un habano y, entre ukeleles y steel, da rienda suelta a su faceta más caribeña. Calipso, reggae y canciones hawaianas, algún desliz jazzístico y versiones de Richie Havens, Mississippi John Hurt y Bob Dylan, con una escala técnica en Nueva Orleans. Ideal para escuchar en una playa llena de palmeras, hasta que lo descubra un anuncio de cervezas. (409 caracteres)

20/9/12

MICROCRÍTICA: maceo parker

"Maceo (Soundtrack)" (Minor Music, 1994)
El saxo hipohuracanado ataca de nuevo, en vivo (Hamburgo 1994), desde la banda sonora de un filme biográfico, con amigos (Fred Wesley y Pee Wee Ellis) y conocidos (Kym Mazelle, Rebirth Brass Band y George Clinton). ¿Repertorio? El habitual: joyas de la corona (Cold Sweat), hits (Knock On Wood, Do Right Woman Do Right Man) y prefunk (Chamaleon). Si no bailas, estás muerto. (374 caracteres)

19/9/12

MICROCRÍTICA: la haine

"La haine" (Musiques inspirées du film) (Delabel, 1996)
Diez grupos de rap en francés, diez, interpretando el guión de La haine de Matthieu Kassovitz. De Sens Unik a IAM, de Expression Direkt a MC Solaar, de FFF a Les Sages Poetes de la Rue. Diez estilos, diez, para ilustrar el odio: del raggamuffin al jazz, del swing beat a la poetry, del funky al gótico cypreshilliano. La crítica social suena mejor entonada en francés. (368 caracteres)

18/9/12

MICROCRÍTICA: continental drifters

"Better Day" (Razor & Tie, 2001)
Desde Nueva Orleans, la banda integrada por ex componentes de R.E.M., Bangles y Dream Syndicate reincide con su amplio abanico del estilo americana. Sorpresas souleras con metales, lánguidos valses con acordeón, tex mex anglo con Farfisa a lo Sir Douglas Quintet, psicodelia y armonías pop se entremezclan en el tercer álbum del que algunos denominan como "el supergrupo del folk-rock alternativo". (398 caracteres)

17/9/12

MICROCRÍTICA: nas

"Illmatic" (Columbia, 1994)
Nas es un tipo con suerte: es hijo del trompetista de jazz Olu Dara (colaborador de Kip Hanrahan y Jamaaladeen Tacuma), y conoce a productores como DJ Premier, Pete Rock, Q Tip, The Large Professor y MC Serch. Su primer trabajo oscila entre las ayuditas de papá y las austeras atmósferas jazzísticas, obsesivas o plácidas según la personalidad de cada productor. (362 caracteres)

16/9/12

b.b.king, mejor solo que mal acompañado

Es uno de los legendarios supervivientes del blues, y a pesar de su avanzada edad no deja de actuar por los escenarios de todo el mundo. Hoy hace 87 años, el 16 de septiembre de 1925, nacía en una pequeña cabaña en una plantación de algodón de Berclair (Mississippi) Riley B. King, más conocido como B.B. King. Para celebrarlo, recordamos la crítica de uno de sus discos más curiosos, el que lo juntó (no siempre con buenos resultados) con colaboradores de todo pelaje, Deuces Wild (MCA, 1997).

A estas alturas de la película, a B.B.King le queda poco por demostrar: nadie discute su corona de "rey del blues", y se ha convertido en un personaje entrañable y mimado por crítica y público. En su incansable intento por dejar claro que "quien tuvo, retuvo", y tal vez para dar a conocer su legado a las nuevas generaciones, se enmarca Deuces Wild, posiblemente su disco más comercial, a tenor de la campaña publicitaria que ha desencadenado.

La idea es sencilla: reunirse con artistas de diversos estilos, del funk al country, del pop al rap, para reconstruir algunas de las canciones más conocidas de su repertorio. En este conglomerado de estrellas, algunas solo merecen un aprobado justo: la sobrevalorada Tracy Chapman, empequeñecida por el vozarrón de King en The Thrill Is Gone; el ubicuo Eric Clapton, a quien delata su voz insultantemente blanca y británica en Rock Me Baby; la impersonal Dionne Warwick en Hummingbird; o el quemado Joe Cocker en Dangerous Mood.

Otros invitados rozan el notable, como Mick Hucknall (Simply Red) en ese baladón Please Send Me Someone To Love; la siempre brillante Bonnie Raitt en el soulero Baby I Love You; el pianista Jools Holland en el vibrante Pauly's Birthday Boogie; el normalmente insulso Paul Carrack logra salvar esa joya soulera de Sam Cooke Bring It Home To Me; los Rolling Stones devuelven su expolio a la música negra en Paying The Cost To Be The Boss; el histriónico Zucchero imita la voz del maestro en el elegante Let The Good Times Roll; el parlanchín Heavy D une rap y blues en Keep It Coming; y las estrellas del country Marty Stuart (en el trepidante Confessin' The Blues) y Willie Nelson (en Night Life).

Para el final, las matrículas de honor: Van Morrison recrea su If You Love Me de forma magistral (pese a esa sección de cuerdas); D'Angelo llena de sensualidad Ain't Nobody Home, con su voz entre lo arenoso y el falsete; y Dr. John lleva su tratamiento funky a There Must Be A Better World Somewhere.

Sin llegar a la calidad de su Blues Summit (1993), donde se reunió con figuras contemporáneas del género, King ha dado un paso más para ascender al olimpo de los dioses del blues.         

15/9/12

MICROCRÍTICA: kam

"Made In America" (EastWest, 1995)
El funk como base para su verborrea (ese That's My Nigga sobre lo más parecido al Freddy's Dead de Curtis Mayfield), coros femeninos (Pull Ya Hoe Card), bassline profundo (Trust Nobody), estribillos pop (Way'a Life) y voces amigas (MC Ren en Down Fa Mine y Warren G en Keep Tha Peace) conforman el segundo álbum de Craig A. Miller, alias Kam. A medio camino entre Ice Cube y el citado G. (387 caracteres)

14/9/12

MICROCRÍTICA: kris kristofferson

"Kristofferson" (Monument-Legacy, 2001)
El debut de 1970 de Kristofferson, remasterizado, con cuatro temas inéditos y nuevos textos interiores. Un álbum crucial en la definición del llamado outlaw country, más cerca del folk de cantautor que del country de Nashville. Junto a canciones sarcásticas y narraciones crudas al estilo Cash, incluye éxitos como For The Good Times, Help Me Make It Through The Night y, sobre todo, Me And Bobby McGee. (403 caracteres)