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1/10/11

Treme: My Darlin' New Orleans (3)

"The Big Easy", la serie
“Treme” no es la primera producción televisiva ambientada en Nueva Orleans, con música y corrupción policial como telón de fondo. En este sentido, no se puede olvidar “The Big Easy” (1996-97; emitida en TV3 como “The Big Easy. Corrupció a Nova Orleans”): la serie, basada en la película del mismo título de Jim McBride de 1987 (retitulada en España “Querido detective”), duró dos temporadas de veintidós y trece episodios, respectivamente, y su tema principal estaba compuesto por el recientemente desaparecido Wardell Quezergue y Chief “Smiley” Ricks.


Pero lo que mucha gente no sabe es que “Treme” no es la primera serie grabada (y ambientada) en el Nueva Orleans post-Katrina. El honor se lo lleva “K-Ville” (abreviatura de Katrinaville), una producción de la Fox de 2007, centrada en la acción policial tras el paso del huracán. Fue un fracaso: solo duró una temporada e incluso alguno de los inicialmente previstos trece episodios no se llegó a emitir, hasta que en mayo de 2008 se anunció oficialmente su cancelación. “K-Ville” no gustó nada en la ciudad, entre otras cosas, por no reflejar fielmente la realidad. Sin embargo, Eric Overmyer, cocreador de “Treme”, escribió un extenso mail donde defendía esa serie.

"K-Ville": el fracaso
Eso sí, “K-Ville” pretendía cuidar mucho el aspecto musical y ser “auténtica”. Pero una cosa son las intenciones y otra los resultados: el tema principal era la canción “Comin’ Back”, que tomaba como base "Wade: Hurricane Suite: Aftermath" de Dr. John, perteneciente al álbum “Sippiana Hericane" (2005) … añadiéndole el rap de un tal Bombay, para hacerla más asequible a todos los públicos y no caer en la trampa de un sonido supuestamente “demasiado localista”.


Y llegamos a la serie creada por David Simon y Eric Overmyer. El origen de “Treme” se remonta a varios años atrás. En el making of incluido en la edición en DVD de la primera temporada, Simon explica: “Eric y yo queríamos hacer una serie en Nueva Orleans incluso antes del Katrina. Teníamos la idea de grabar una serie que tratara sobre la cultura musical de la ciudad, entre otras cosas. Por supuesto, la tormenta le dio mayor impulso a ese proyecto”.

La acción de la primera temporada de “Treme” transcurre tres meses después del paso del Katrina, con las calles aún tomadas por el ejército, coches abandonados, casas destrozadas, problemas en el suministro de agua, gas y electricidad, dificultades para subsistir económicamente, problemas con la sanidad pública y las compañías de seguros… Y en medio de ese panorama, la música surge como tabla salvadora para levantar el orgullo de una comunidad que no se da por vencida. Con un total de diez capítulos, esta primera temporada se abre con un piloto de ochenta minutos que presenta a los principales personajes, y se cierra con otro de similar duración con un flashback que explica lo que les pasó al huir de la ciudad antes de la llegada del Katrina.

Contrariamente a los rumores según los cuales la segunda temporada supondría un retroceso en el tiempo para contar la vida de los protagonistas antes del paso del huracán, la acción de esta se inicia catorce meses después, el 1 de noviembre. La historia incorpora varias subtramas importantes a lo largo de once capítulos: la corrupción policial y política, el regreso del crimen a la ciudad y la especulación urbanística -temas que se traducen en la incorporación de nuevas caras: el policía Terry Colson (David Morse), quien de hecho aparecía brevemente en la primera temporada, y el especulador texano Nelson Hidalgo (Jon Seda), dispuesto a todo para lucrarse a costa de la desgracia ajena–. Pero, sobre todo, irrumpe la violencia, que se ceba en los personajes y los golpea brutalmente: así, vemos como son víctimas de asaltos, violaciones, allanamientos de morada e incluso tiroteos mortales. Las localizaciones también se amplían, y la ciudad de Nueva York cobra una especial relevancia de la mano de algunos de los protagonistas “desplazados” allí.

Si comparamos ambas temporadas, nos encontramos con un problema: la primera tuvo un final tan espléndido, cerrando todas las historias paralelas, que podría haber terminado allí sin necesidad de una continuación. Así, la segunda temporada, aunque nos proporciona el placer de contemplar la evolución de los personajes, y a pesar de conservar unos niveles altísimos de calidad y autenticidad, pierde algo de fuelle cuando se adentra en tramas policiales y se convierte en otro drama criminalístico del montón. Curiosamente, la resolución de esta segunda temporada es tan cerrada como la de la primera, con lo que la serie corre el riesgo de alargarse innecesariamente, por mucho que tenga el prestigioso sello de David Simon.

"Treme": carácter documental
Se ha discutido mucho sobre cuál es la historia principal de “Treme”. En el fondo, responde a ese axioma clásico según el cual la creatividad se agudiza e incrementa en situaciones de escasez de medios o falta de libertad y, por eso, y por extraño que parezca en los tiempos televisivos intrascendentes que corren, la trama trata más sobre la recuperación de la cultura de la ciudad (no solo la música en sus diferentes usos; también la gastronomía, otro de sus grandes valores) que sobre la recuperación de las casas que el viento y el agua se llevaron. Eso no excluye el carácter documental de las imágenes, llevado a extremos enfermizos en pos del rigor: al tono documental de las escenas callejeras hay que sumar la labor de ambientación, al recrear barrios demolidos que hoy ya están reconstruidos… o casi. La verosimilitud es muy fácil de comprobar: basta con hacer una búsqueda en YouTube para encontrarse escenas reales (musicales, básicamente) que parecen recién salidas de la pantalla del televisor… ¿o es al revés?

Aparte de la impecable supervisión de David Simon, no podemos olvidar la participación en este proyecto de grandes guionistas como el escritor George Pelecanos, y de reputados directores como el ex colaborador de Spike Lee, Ernest Dickerson, y el también actor y cantante Tim Robbins.

Por último, el éxito de la serie “Treme” ha originado la creación de diversos documentales, como “Tremé Life”, un filme de James Demaria aún pendiente de estreno, protagonizado por los vecinos reales del barrio y con la participación, entre otros, de Kermit Ruffins, y “Bury The Hatchet” (Aaron Walker, 2010), sobre los indios del Mardi Gras, que podrá verse en la próxima edición del festival Beefeater In-Edit de Barcelona.

Bury the Hatchet trailer from cine-marais on Vimeo.

En Estados Unidos, la primera temporada de “Treme” se estrenó el 11 de abril de 2010 y, tan solo dos días después de la emisión del primer capítulo, HBO anunció su renovación para una segunda, que llegaría el 24 de abril de 2011. En mayo de este año se confirmó que se filmaría una tercera temporada. Esto es lo que está asegurado hasta el momento, aunque en declaraciones a ‘The Wall Street Journal’, Simon explicó su intención de llegar a las cinco temporadas, que culminarían con el desastre de BP en el Golfo de México y la Superbowl.

En España la primera temporada la estrenó TNT el 2 de mayo de 2010, y la segunda se ha estrenado el 25 de septiembre de 2011.

18/9/11

Wardell Quezergue, el Beethoven criollo


Los medios de comunicación en España apestan. Todos. No se salva ni uno. Ya me imagino a la gente preguntándose: “¿Qué le pasa a este?”. Muy sencillo: ya estoy harto de ver cómo la muerte de personajes que realmente son importantes pasa desapercibida. En cambio, se ensalza a tipejos con poco o nulo valor artístico y se escriben elegías como si hubieran inventado el rock’n’roll.

Todo esto viene por la lamentable muerte de Wardell Quezergue: ¿qué pasa, tal vez tenía un nombre demasiado difícil de escribir y/o pronunciar? Pues resulta que era una leyenda en la escena de Nueva Orleans, esa ciudad demasiado castigada ya como para perder a otro de sus grandes.

Wardell junto a Clarence "Gatemouth" Brown
Productor, compositor, arreglista y profesor, contribuyó con su talento a varios clásicos del rhythm’n’blues orleano y se ganó el sobrenombre de “el Beethoven criollo”. Ahí es nada. Como arreglista y productor, le gustaba vestir sus grabaciones con metales y otros adornos. Sus créditos incluyen temazos tan indiscutibles como "Chapel Of Love” (1964) e "Iko Iko" (1965) de The Dixie Cups, “Big Chief” (1964) de Professor Longhair, "Barefootin'" (1966) de Robert Parker, “Groove Me” (1970) de King Floyd, "Mr. Big Stuff" (1971) de Jean Knight, "Misty Blue" (1976) de Dorothy Moore y el álbum "Goin' Back To New Orleans" (1992) de Dr. John. Palabras mayores.
 
The Dixie Cups – Iko Iko

Professor Longhair – Big Chief

Robert Parker- Barefootin'

King Floyd – Groove Me

Jean Knight - Mr. Big Stuff

Dorothy Moore – Misty Blue

Wardell también trabajó con Stevie Wonder, Paul Simon, B.B. King, The Meters, Robbie Robertson, Neville Brothers, Aaron Neville, Albert King, Johnny Adams, Townes van Zandt y Willie Nelson.

Como compositor, en 1964 coescribió con el batería  Smokey Johnson "It Ain't My Fault", un estándar funk del repertorio de las brass bands de Nueva Orleans que ha sido sampleado por varios rapers e incluso por Mariah Carey -en la canción “Did I Do That?” de su disco “Rainbow” (1999)-. En 2010 apareció una nueva versión a beneficio del desastre del vertido de petróleo en el golfo de México, con la participación de Lenny Kravitz, Mos Def, Troy "Trombone Shorty" Andrews, el actor Tim Robbins y The Preservation Hall Jazz Band.
 
Smokey Johnson – It Ain’t My Fault

Lenny Kravitz + Mos Def etc. – It Ain’t My Fault

Nacido en 1930, Quezergue creció en el distrito séptimo de Nueva Orleans rodeado de música: su padre tocaba la guitarra, su madre el clarinete y su hermano mayor era trompetista. Él también aprendió a tocar la trompeta y a los 12 años dio su primer concierto profesional. Pero su aspiración iba más allá de la simple interpretación: escribió su primera composición, "Harry Jones' Back Beat Boogie", cuando estaba en el instituto; después se enroló en el ejército y tocó y dirigió varias bandas militares en Tokio durante la guerra de Corea.

A mediados de los cincuenta volvió a Nueva Orleans y formó el grupo Royal Dukes Of Rhythm. En un estudio de grabación, descubrió que también tenía talento para producir la música de otros, y se especializó en los arreglos de metales.

A principios de los sesenta, con su banda Wardell & the Sultans grabó para Imperial Records con el productor Dave Bartholomew. En 1964, fue el cofundador de Nola Records, un sello que editó éxitos de Junior Parker, Eddie Bo y Wilson "Willie Tee" Turbinton.

Wardell And The Sultans - I'm Broke
 
Su mayor éxito como arreglista y productor fue al servicio del sello Malaco Records. En un mismo día, supervisó las sesiones para "Groove Me", número 1 en las listas de rhythm’n’blues nacionales, y "Mr. Big Stuff". Siguió produciendo para varios sellos y liderando sus propias bandas. Se encargó de los metales del aclamado álbum de Clarence "Gatemouth" Brown "American Music, Texas Style” (1999).

En 2000, editó el álbum "A Creole Mass", basado en sus experiencias durante la guerra de Corea y en 2005 participó en el álbum colectivo “Our New Orleans: A Benefit Album For The Gulf Coast. En 2006 apareció la antología “Strung Out”, recogiendo sus producciones para Malaco. En los últimos años, perdió la vista a consecuencia de la diabetes y el Katrina destruyó su hogar. A pesar de todo, siguió activo y trabajó hasta que su salud se lo permitió.

En 2008, hizo los arreglos y dirigió la orquesta para el disco "The Bobby Bland Songbook" de Luther Kent y en 2009 arregló los metales para "Here Come The Saints", una colaboración con Big Chief Howard Miller. Ese mismo año, fue objeto de un homenaje con un concierto en el Lincoln Center de Nueva York, en el que Dr. John, The Dixie Cups, Jean Knight y otros interpretaron sus arreglos. Y, como era de esperar, en 2010 participó en la banda sonora de “Treme”.

Dos grandes de Nueva Orleans: Allen Toussaint y Wardell Quezergue
En 2011 acabó lo que él llamaba sus “dos trabajos más importantes”: su disco clásico religioso "The Passion" y un proyecto con el cantautor Will Porter que incluía dúos con Dr. John, Bettye Lavette, Barbara Lewis, Jimmy Haslip, Leo Nocentelli y otros. En cartera estaba un CD de dúos entre Will Porter y Dr John.

Wardell Quezergue murió el 6 de septiembre por un fallo cardíaco a los 81 años en Metairie, Lousiana. Fue enterrado el 12 de septiembre en la iglesia católica de Corpus Christi de Nueva Orleans con todos los honores que se merecía, acompañado de sus amigos músicos, como puede verse en este vídeo: